Noche de Domingo-Lunes. Empiezo esto a las 00:15. Ha sido un fin de semana extraño. Con muchas emociones y pensamientos encontrados. Si lo pienso bien he hecho bastantes cosas pero tampoco es que esté muy animado por ello. Con la sensación de que, con los años, todos estamos un poco más podridos, un poco más cansados. Observo los rostros demacrados, almas dolidas: fantasmas de un pasado similar al mío y me estremezco. No se puede huir de la realidad, sólo del entorno. Nunca se está a salvo. ¿Cómo se recupera la ilusión en las cosas?
Esta semana pinta mal: se supone que la vuelvo a ver - No estoy preparado; ni para las malas noticias- presión en el trabajo y ningún plan que me provoque alegría a priori. Esto sí es una película de miedo. Encima se me bloquea el puto ordenador justo cuando voy a publicar esto. Gracias a Dios los borradores de Blogger funcionan correctamente.
1 comentario:
30 de enero de 2008
Hace un par de noches que a partir de las dos se dispara una alarma en el vecindario. No sé si es un coche o algún comercio. En el silencio absoluto de la noche y de mi barrio, el sonido se hace muy presente en el cerebro. Incluso en el de los que duermen, estoy seguro. Se dispara, suena un rato y luego se detiene. Entonces, vuelve el silencio. Y lo hace de forma violenta, brusca. Al recuperar el espacio que ocupaba el ruido repetitivo y machacón, el silencio se ensancha en el cerebro hasta colonizarlo por completo. Si no hubiese sonado ninguna alarma no seríamos ahora tan conscientes de él. Pero no nos equivoquemos: es el mismo silencio que había antes de la alarma.
Es fácil constatar este efecto auditivo, la difusión densa del silencio en el cerebro. Además nos ocurre igual en otros ámbitos de la mente. Ante cambios bruscos, la nada, el “silencio”, se expande de golpe, recuperando un espacio que una vez perdió. No conviene dejarse llevar por el pánico: siempre estuvo allí. Y siempre supimos vivir con ello, llenándolo con otras cosas que siempre nos han enriquecido. Domándolo. Dejándolo expresarse de vez en cuando. De mil formas. Tenemos todos los recursos. No lo rechaces: llénalo, moldéalo a tu gusto (es maleable) y sácalo a pasear de vez en cuando.
B.S.O: Interpol “Turn on the Bright Lights”
Publicar un comentario