NOTA DEL CAPULLO ABURRIDO QUE TE HACE TRAGARTE ESTE TEXTO: No sé porqué extraño motivo me salió todo esto como si fuera un rap. Lo he volcado tal cual. Ni retocado ni ná pero es que si no, no lo suelto. Así que perdón por la extensión y ponte a scratchear, rapero.
-Imagínese que un día....-
Alto. Empezamos mal. ¿Cómo que imagínese?. Eso requiere un esfuerzo. En mis horas libres estoy fuera de cobertura. ¿Una cerveza?, Tal vez. Pero no, amigo, no te equivoques: es cierto, leo libros pero, todos me cuentan lo mismo. ¿Esfuerzos? No, gracias. Es domingo. Vámonos al cine si quieres o alquilemos un dvd de última hornada, de esos que tampoco nos cuenten nada. Porque yo, no sé si sabes, amigo, de lunes a viernes me parto la espalda en mi silla recolchada, me dejo la vista trazando líneas imaginarias, monitor de diecinueve pulgadas. Así que no, no, no voy a imaginar.
-le sonríe la suerte...-
¿Suerte? Mira, chaval, a mi edad...la suerte es un concepto para los lentos; Porque, todo lo que tengo, todo lo que soy, me lo debo a mi mismo: a mis esfuerzos. En esta puta vida nadie te regala nada, debes aprenderlo: Aférrate a lo que tengas como un perro.
-y su mujer y sus hijos le abandonan-
¿Qué quieres decir con eso?. Yo amo a mi esposa y a mis pequeños. Es cierto, a veces son un lastre pero todo lo que te dan lo supera con arte. Bueno, lo admito: alguna vez me equivoqué. Tuve algún desliz, infantil, por mi parte. No digo que no pueda volver a ser el que era pero, la seguridad...de mi nido familiar...el no encontrarse perdido, con un lugar en el mundo, bien definido. ¿Un buen padre? Si el día a día te deja dos horas a su lado, ya es mucho. Hago lo que puedo, le escucho. ¿Abandonarme? Últimamente hemos discutido, hace dos meses que no hacemos el...No hablamos mucho, cada uno con lo suyo, de acuerdo, lo admito: ya no sigue siendo lo mismo. El amor se desgasta, ¿lo sabes, chaval?. ¿Acaso crees que sería mejor abandonar?
-se muere su madre-
¡Un momento!, ¿qué estás diciendo? ¡Un respeto! ¡estás hablando de mis viejos! Mi mamá...no digo que sea sencillo cuidar de ella, limpiarle el culo, recogerle la baba mientras balbucea con la mirada perdida en cualquier sitio. Ella lo ha sido todo, es mi turno. Mi mujer se encarga de que no le falte de nada en mis ausencias justificadas...
¡Basta! de imaginar, esto no es bueno, ¿qué estoy haciendo? ¿no lo ves cerebro? Vámonos al videoclub y te apaciguas tú. Hay que encontrar una vanalidad, con urgencia, que estoy acabando con mi existencia. Ponte en mi lugar: no, no, no voy a imaginar...no, no voy a imaginar....
No hay comentarios:
Publicar un comentario