18 y 22 de Diciembre de 2008
Al final huí. Me encargaron otro caso. No podía seguir viviendo así. De todas formas acepté, así que estuve buscando a aquel tipo durante dos semanas. Lo localicé en Cuba y volé hacia allí. Ese día era Malo y le robé el asiento de ventanilla a un meteorólogo que acabó por dormirse después de varios intentos de atravesar la línea recta de mi mirada al frente (había tomado una dosis de V.I.D.A. antes de subir al avión). Una terrible tormenta cruzó el atlántico con nosotros (yoestuvepensandoclaroquelatormentaeramíanomásbienerayosíyomis
moeralaputatormentaelúltimoencargomehabíadejadotocadoyademásha
cíayatiempoquenoveíaamiasesino).
El tipo resultó ser un bioinformático que había desarrollado una interfaz adecuada para la transmisión inalámbrica de biodatos por conexión directa con la médula espinal. Había patentado su invento, había formado una sociedad y se había largado con la pasta. Nos hicimos grandes compañeros de juergas por las tristes noches de las tristes calles de La Habana. Me ofreció más dinero del que me ofrecían Ellos y lo acepté. Pero debo ir con cuidado. Ellos saben. Saben mucho y vigilan. Me preocupé por conseguirle una nueva identidad. Borré su rastro. A la vuelta conté que lo había perdido y creo que desconfiaron un poco.
En mi apartamento me recibió una muchacha desnuda que no había visto nunca. Pensé: “El mundo empezará de nuevo en un documental sobre la Gran Depresión americana o en cualquier otra parte”. Pensé también en el velcro, en que es un material tan útil como estúpido, el zombi de los materiales, con esa manera tan obcecada de engancharse a un material complementario. Tomamos un par de pastillas de V.I.D.A y desperté solo en la cama con un ataque de ansiedad, desnudo, encogido, la boca y los ojos muy abiertos. El miedo me paralizó hasta que se encendió en el techo la pantalla de mi receptor. Era un mensaje de texto de Miasesino: «Te mataré». Ahora alguien llamaba a la puerta. Cogí mi arma y fui a abrir. Era una Tormenta.
2 comentarios:
Comentario onanístico de retroalimentación forzada: "Me ha encantao"
Quiza sois mejores escritores de lo que os pensais. Seguirlo; me apetece ver como sigue la paranoia útopica fantástica en este caso. Si tienes un hilo en esta historia tira de el.
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